Estalla la fiesta en Vitoria-Gasteiz de la mano de un Celedón reivindicativo
El aldeano de Zalduondo, encarnado por Iñaki Kerejazu, ha bajado desde la torre de la Iglesia de San Miguel hasta la Plaza de la Virgen Blanca que, al igual que todos los años y, a pesar del calor, estaba abarrotada de gente, deseosa de estallar de júbilo.
Celedón, que por segundo año consecutivo está encarnado por Iñaki Kerejazu, ya ha dado inicio a las fiestas de la Virgen Blanca.
El aldeano de Zalduondo ha bajado desde la torre de la Iglesia de San Miguel hasta la Plaza de la Virgen Blanca que, al igual que todos los años y, a pesar del calor, estaba abarrotada de gente, deseosa de estallar de júbilo.
Tras ello el Celedón de carne y hueso, Gorka Kerejazu, ha atravesado de nuevo a pie la plaza atravesando una multitud enfervorecida, acompañado todo el trayecto por una ikurriña, una bandera navarra y otra palestina tras de sí.
Celedón ha dado la bienvenida a todos a las fiestas de Vitoria-Gasteiz: "Da igual nuestra procedencia", ha enfatizado. Por otro lado, ha tenido palabras para los acontecimientos de la esfera internacional: "¡Basta de genocidios en Palestina!".
Además, ha remarcado que Vitoria-Gasteiz "tiene que ser un espacio seguro para todas". "No vamos a permitir ninguna clase agresión", ha agregado. Por último, se acordado de "todos los que no pueden estar aquí".
Así, la bajada de Celedón ha abierto las fiestas de Vitoria en un ambiente como siempre multitudinario y esta vez tórrido, a 36 grados, con Iñaki Kerejazu, que encarna por segundo año al aldeano símbolo festivo, llamando a disfrutar de seis días de fiesta sin agresiones, y con un recuerdo para Palestina.
Como cada 4 de agosto a las seis de la tarde el chupinazo lanzado desde la balconada de la Iglesia de San Miguel ha encendido la mecha de las fiestas sobre una plaza de la Virgen Blanca con cerca de 40 000 personas, en su gran mayoría jóvenes, dando la bienvenida al muñeco del aldeano.
Los encargados del lanzamiento este año han sido el presidente de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, Joseba Perea, la nueva abadesa de la Cofradía de la Virgen Blanca, Blanca Aguillo, y tres personas reconocidas como Celedón de Oro, Joseba Fiestras, Satur García y Begoña Divar, elegidos a propuesta este año del PP.
Y también bajo la mirada del cabezudo más gamberro de Vitoria, 'Ojo biriki', el del ojo amoratado que persigue a los niños amenazando con 'golpearles' y que estaba en la balconada.
Con el chupinazo el muñeco de Celedón ha comenzado su bajada desde el campanario de la Iglesia de San Miguel sobre una plaza abarrotada.
Una vez reencarnado en Iñaki Kerejazu, este ha tardado poco más de cinco minutos en cruzar la plaza escoltado por integrantes de las cuadrillas de blusas y neskas, que le han abierto pasillo y le han protegido de las 'caricias' de los congregados.
Como anécdota, uno de los que ha protegido a Iñaki Kerejazu al atravesar la plaza ha sido su propio padre.