El viento y focos en zonas de difícil acceso dificultan la extinción del fuego en Ezcabarte
Los vecinos de Usi, Anoz y Navaz desalojados por el fuego en Ezcabarte ya han podido volver a sus casas. 112-SOS Navarra pide a la población que se mantenga alejada de la zona de trabajo de los medios de extinción, tanto por su propia seguridad como para evitar entorpecer las labores de los efectivos.
El viento y la presencia de focos en zonas de difícil acceso están dificultando las labores de extinción del incendio que comenzó este jueves por la tarde en Ezcabarte y que ha quemado ya unas 400 hectáreas.
Los vecinos de las localidades de Usi, Anoz y Navaz, desalojados ayer por el incendio, han podido regresar a sus domicilios.
Tras realizar sobre las 20:00 horas el relevo terrestre, las seis brigadas de bomberos de todos los parques permanecerán trabajando en el lugar. Los medios aéreos (dos helicópteros del Gobierno de Navarra y dos helicópteros del Miteco), por su parte, seguirán trabajando hasta el ocaso.
Según apuntan las fuentes, la principal dificultad para la extinción está siendo el viento, que ha provocado que se reaviven algunos focos, sobre todo en el flanco oeste.
Así lo ha comunicado el 112-SOS Navarra, que pide a la población que se mantenga alejada de la zona de trabajo de los medios de extinción, tanto por su propia seguridad como para evitar entorpecer las labores de los efectivos.
Arduo trabajo para intentar controlar las llamas
Durante la noche han trabajado en el lugar alrededor de cien efectivos de los parques de Tudela, Sangüesa, Tafalla, Peralta, Lodosa, Burguete y Cordovilla. A las 06:00 horas han recibido un relevo de efectivos de Cordovilla, Lodosa, Tudela, Sangüesa y Peralta.
Asimismo, el departamento de Salud ha mantenido durante la noche en el lugar una ambulancia de soporte vital avanzado en prevención y una ambulancia de soporte vital básico.
A las 08:30 horas se ha reunido el Comité Asesor de Emergencias (CAE) para valorar la evolución del incendio, que tal y como ha comentado a los medios de comunicación la presidenta de Navarra, María Chivite, "no está ni controlado ni estabilizado".