Aplican el antideslizante en el recorrido del encierro de San Fermín para evitar resbalones
Una decena de personas ha trabajado durante la noche para extender el producto antideslizante en alrededor de 1 875 metros cuadrados. Las zonas protegidas van desde el final de la cuesta de Santo Domingo hasta pasados unos metros de la curva de Mercaderes, ya en plena Estafeta, y la labor se lleva a cabo de manera manual, aplicando el compuesto con regaderas y escobones. Según los responsables, el antideslizante produce una reacción que libera los microporos de la parte silícea del pavimento que a lo largo del año se ven obstruidos por la suciedad o el pulido de las máquinas de limpieza, y dichos orificios producen un efecto ventosa que permite un mejor agarre y que funciona especialmente bien cuando el pavimento está mojado. Este compuesto se aplica desde hace 20 años en San Fermín.