La sociedad vasca está cada vez más concienciada sobre la importancia de la salud mental
La salud mental se ha convertido en una de las grandes preocupaciones sociales de la última década. La pandemia de la Covid-19 actuó como punto de inflexión y, actualmente, la concienciación sobre la importancia que tiene este tema es mayor: se esconde menos, se habla más y se buscan soluciones.
En su último estudio, EITB Data ha analizado la prevalencia de la salud mental, el tipo de personas a los que más afecta, así como la evolución de la demanda de ayuda profesional y la expresión más grave de las afecciones, el suicidio.
Una de las principales claves del informe es que el peso de la población que declara padecer síntomas de ansiedad y depresión en el último año ha crecido: en 2018 era el 13 %, en 2023 llegó al 22,1 %.
Afecta más a las mujeres y a los mayores de 75 años
Sin embargo, la afectación psicológica no incide igual en toda la sociedad. Los indicadores revelan que el aumento de síntomas se distribuye de manera desigual por sexo, edad y condición laboral.
Por una parte, la brecha de género es persistente. Los síntomas afectan más a las mujeres (26,5 %) que a los hombres (17,7 %).
Por otra, la edad también es un factor a tener en cuenta. En las franjas más altas afecta a más personas; más de la mitad (57,1 %) de la población de más de 75 años declara sufrir síntomas.
Sin embargo, en los últimos años, han sido los jóvenes los que mayor deterioro de su salud mental han sufrido, pasando de una prevalencia del 15,8 % antes de la pandemia a una del 39,4 % en 2023.
Aumento de la demanda de atención
Esta mayor concienciación y declaración de síntomas se traduce en un mayor intento de buscar soluciones y apoyo profesional. Los datos afirman que en los últimos años ha aumentado el número de personas que acude a un profesional para tratar sus síntomas relacionados con la salud mental; de hecho, la cuota de personas que acuden a una consulta de psiquiatría se ha doblado en cinco años.
La expresión más extrema del deterioro de la salud mental es la conducta suicida, que muestra dos perfiles muy diferentes: las mujeres jóvenes (15-24 años) son las que más declaran tener pensamientos suicidas, un 15 %, mientras que los hombres mayores de 65 años presentan la tasa más alta de suicidio consumado.
Los datos de este EITB Data dibujan, por tanto, un escenario en el que la salud mental ha ganado visibilidad y está dejando de ser un asunto que se oculta, y que no afecta a todos por igual.