¿Qué es el sistema LZB y para qué sirve?
El sistema LZB es uno de los mecanismos de seguridad que supervisan la circulación de los trenes de alta velocidad. Su fallo está en el foco de la investigación del accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), donde un AVE de Renfe ha chocado contra un tren de Iryo que estaba detenido en la línea Madrid-Andalucía.
Pero ¿qué es el sistema LZB y cómo funciona? Las siglas corresponden al término alemán Linienzugbeeinflussung. Se trata de un sistema de control y protección automática que supervisa continuamente la marcha de los trenes y contribuye a mantener las distancias de seguridad entre ellos.
¿Cómo funciona el sistema LZB?
El sistema transmite información a la cabina del maquinista mediante un cable conductor instalado a lo largo de la vía. Con esos datos, supervisa la velocidad del tren y las condiciones de circulación, y permite comprobar que la marcha se ajusta a los límites establecidos.
Si detecta que el tren supera la velocidad permitida, el sistema puede activar el frenado automático. Así, ayuda a evitar situaciones de riesgo y reduce la dependencia de las señales laterales que el maquinista observa desde la cabina.
Esta supervisión resulta especialmente importante en las líneas de alta velocidad, donde los trenes circulan a velocidades elevadas y necesitan una distancia considerable para detenerse.
¿Qué ocurre si deja de funcionar?
Cuando el sistema LZB falla, los trenes pueden detenerse automáticamente por seguridad. Para reanudar la circulación, es necesario aplicar los procedimientos previstos para estas situaciones y garantizar que cada convoy recibe las autorizaciones e instrucciones correspondientes.
En ese escenario, la supervisión automática deja de estar disponible y la seguridad depende en mayor medida de las señales laterales, las comunicaciones con el centro de control y las instrucciones que reciben los maquinistas. La circulación debe adaptarse a las condiciones establecidas para operar sin el sistema habitual.
En el accidente de Urda, las primeras informaciones apuntan a que el LZB sufrió una interrupción y varios trenes quedaron detenidos. La investigación debe esclarecer cómo se gestionó después la circulación y qué instrucciones recibió el AVE que acabó chocando contra el tren de Iryo.
El objetivo es determinar si se aplicaron correctamente los protocolos de seguridad previstos para una avería de estas características y qué papel pudo desempeñar el fallo técnico en el accidente.