Segundo accidente de AVE en nueve meses y uno de los más graves de la historia en España
El siniestro ocurrido este miércoles en Urda (Toledo) al colisionar un tren AVE con un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía es el segundo entre trenes de alta velocidad con víctimas mortales en España este año y uno de los más graves de todos los registrados en la red ferroviaria española.
El primer accidente con víctimas mortales en la alta velocidad se produjo hace nueve meses en Adamuz (Córdoba), el 18 de enero de 2026, cuando un tren Iryo que iba de Málaga a Madrid descarriló e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe Madrid-Huelva, pereciendo 46 personas.
Este mismo año, el 20 de enero, y aunque no era en una vía de alta velocidad, sino en un tren de Rodalies, falleció un maquinista, después de que el convoy en el que viajaba chocara contra un muro de contención desplomado sobre la vía entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona), en un accidente en el que también resultaron heridas 41 personas.
La última incidencia grave registrada en vías de alta velocidad, en la que no hubo que lamentar daños personales, se produjo el pasado 12 de octubre, cuando un tren AVE procedente de Madrid sufrió un incendio a la altura de Ricla (Zaragoza), lo que obligó a interrumpir la línea Madrid-Barcelona en ambos sentidos y a evacuar a los pasajeros.
El accidente con más víctimas mortales en Torre del Bierzo (León)
El accidente ferroviario con más víctimas mortales en España tuvo lugar el 3 de enero de 1944 a la salida de la estación leonesa de Torre del Bierzo, cuando el correo expreso 421 de Madrid a Galicia, repleto de viajeros, chocó contra una locomotora en maniobras.
El régimen franquista silenció inicialmente el siniestro, y aunque la cifra oficial facilitada por Renfe posteriormente fue de 78 muertos y 75 heridos, se estima que hubo centenares de fallecidos —alrededor de 500, según diversas fuentes—.
El 24 de julio de 2013 el descarrilamiento en Angrois (A Coruña) de un tren de velocidad alta Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol, provocó la muerte de 80 personas y heridas a 143.