Marlaska refuerza la seguridad en Ceuta y reivindica la cooperación con Marruecos
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este jueves en Ceuta la cooperación con Marruecos como un elemento fundamental para evitar que vuelva a producirse una entrada masiva de migrantes como la registrada a finales de julio. Ha definido la relación entre ambos países como estrecha, leal y basada en la confianza, y ha destacado su importancia para combatir las redes dedicadas al tráfico de migrantes.
Marlaska se ha pronunciado así durante su segunda visita a la ciudad desde el pasado 30 de julio, después de que el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, afirmara este miércoles que Marruecos estudia suspender la aplicación del acuerdo de extradición con España por problemas en la entrega de personas reclamadas por los tribunales marroquíes. El ministro español ha insistido en que la cooperación entre ambos países está "absolutamente fuera de toda duda".
Más medios para recuperar la normalidad
El titular de Interior ha anunciado el envío a Ceuta de 45 policías nacionales adicionales para reforzar la seguridad ciudadana y de 20 funcionarios de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras para agilizar los trámites relacionados con los migrantes que entraron irregularmente en la ciudad. Estos últimos colaborarán con la Oficina de Asilo y Refugio en la tramitación de los expedientes de protección internacional.
Con estos refuerzos, Marlaska ha señalado que en Ceuta hay actualmente 880 policías nacionales, 270 más que el 30 de julio, y 714 guardias civiles, casi 200 más que antes de la entrada masiva. El objetivo, ha explicado, es facilitar los procedimientos previstos por la ley para que, una vez cumplidos todos los requisitos legales, puedan llevarse a cabo las expulsiones a Marruecos.
El ministro ha reconocido que la normalidad todavía no se ha recuperado por completo en la ciudad, pese al retorno de la mayoría de los migrantes que entraron de forma irregular. Ha asegurado que el Gobierno seguirá desplegando los medios personales necesarios para recuperar cuanto antes la situación previa a la crisis y evitar que vuelvan a repetirse hechos como los ocurridos el 30 y el 31 de julio.
Preguntado por un posible riesgo de terrorismo o radicalización relacionado con la entrada masiva, Marlaska lo ha descartado y ha afirmado que "no existe ningún riesgo de amenaza terrorista". No obstante, ha indicado que las autoridades mantienen monitorizadas a las personas que entraron y una comunicación permanente con Marruecos en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo.