El Gobierno Vasco activa un escudo industrial de 1047 millones de euros para hacer frente al impacto del conflicto en Oriente Medio
Imagen de la portavoz del Gobierno Vasco y consejeros, en rueda de prensa. Foto: Orain
El Gobierno Vasco ha puesto en marcha un primer paquete de medidas del denominado escudo industrial de Euskadi, dotado con 1074 millones de euros, ante la incertidumbre derivada de la escalada bélica y con el objetivo de minimizar el impacto del conflicto en Oriente Medio en la economía vasca.
El anuncio ha sido realizado por la portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, junto a los los consejeros de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres; de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou; y de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Cuatro grandes ejes
La iniciativa responde a las demandas trasladadas por el tejido industrial vasco en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, se articula en torno a cuatro grandes ejes.
El primero, centrado en la protección de las personas y el empleo, contará con 105 millones de euros, destinados principalmente a programas de fomento de la contratación (100 millones), complementos a trabajadores en ERTE, recualificación profesional y apoyo a la economía social.
El segundo eje contempla 450 millones de euros en apoyo financiero para pymes, a través de una línea de préstamos para cubrir necesidades de liquidez y circulante. Este programa, que se amplía hasta 2026, permitirá acceder a financiación de entre 100 000 y 1,5 millones de euros para empresas, y de entre 30 000 y 120 000 euros para autónomos.
En tercer lugar, el Ejecutivo vasco reforzará la transformación y diversificación del tejido empresarial con 277 millones de euros, un 51,4 % más que en 2025. Las ayudas se dirigirán a impulsar la I+D, la digitalización, la descarbonización y la apertura a nuevos mercados.
Por último, el Gobierno Vasco destinará 215 millones de euros a mejorar la autonomía energética, mediante inversiones en energías renovables, infraestructuras vinculadas al hidrógeno y medidas para reducir la factura eléctrica. Entre las propuestas, se plantea rebajar el IVA de la electricidad del 21 % al 5 % para los hogares y reducir costes energéticos para las empresas.
En su intervención ante los medios, los consejeros vascos han subrayado la necesidad de actuar con rapidez para sostener la actividad industrial vasca ante el actual escenario internacional.