Israel bombardea un edificio en Gaza, tras el anuncio de evacuación
El Ejército confirma un ataque contra un bloque de gran altura, tras ordenar su evacuación a una "zona humanitaria" al sur, y mantiene que este era usado por Hamás.
El Ejército israelí ha confirmado este sábado el bombardeo de un edificio de gran altura en la ciudad de Gaza, apenas horas después de haber ordenado la evacuación de sus residentes. Según el comunicado militar israelí, la infraestructura era utilizada por Hamás para labores de observación e inteligencia.
Se trata del segundo bloque de gran tamaño destruido en las últimas 24 horas, dentro de la nueva campaña de ataques aéreos que busca derruir los últimos inmuebles que permanecen en pie. El Ejército asegura además que bajo el edificio existía infraestructura subterránea vinculada al grupo palestino.
Este ataque se sucede tras órdenes de evacuación en la ciudad de Gaza, advirtiendo a los vecinos de varios bloques y del edificio Al Ruya, señalado como infraestructura de Hamás.
Las autoridades militares habían señalado la intersección de la calle de Beirut con la Universidad de los Estados Árabes como uno de los puntos de riesgo. Por ello, a los residentes se les había instado a abandonar el área y dirigirse al sur.
Concretamente, las autoridades les dirigían hacia una nueva "zona humanitaria" en Jan Yunis, donde se han instalado hospitales de campaña y suministros, según el Ejército israelí. Sin embargo, organismos internacionales advierten de que el lugar ya está desbordado por miles de gazatíes expulsados del norte.
El Gobierno de Benjamin Netanyahu ha señalado como objetivo la conquista definitiva de la ciudad, mientras continúan los bombardeos y los llamamientos a la evacuación.Otras víctimas
Muertos en puntos de reparto
Al margen de este ataque, al menos seis palestinos han muerto en distintos puntos de la Franja mientras buscaban comida. Entre ellos se encuentran un niño y un anciano, además de varias personas fallecidas cerca de un centro de distribución de ayuda en Wadi Gaza.
La agencia Wafa señala que alrededor de 64.300 palestinos han perdido la vida desde el inicio de la ofensiva israelí, en su mayoría mujeres y niños. Otros 162.000 han resultado heridos, muchos con lesiones permanentes o amputaciones, mientras miles de cuerpos siguen bajo los escombros.