La multitudinaria manifestación en contra de la cumbre G7 en Ginebra termina con altercados
Miles de personas han participado este domingo en Ginebra (Suiza) en una manifestación contra el G7, que se celebrará del lunes al miércoles en la vecina localidad francesa de Évian (a escasos 45 kilómetros). Se ha tratado de la única marcha autorizada contra la cumbre, tras la negativa de las autoridades francesas. La manifestación ha transcurrido, en general, de forma pacífica, con una asistencia de hasta 7000 personas, según la Policía. Sin embargo, algunos manifestantes han lanzado piedras y bengalas contra varios edificios de la ONU y han incendiado un turismo. La Policía suiza ha respondido lanzando gas lacrimógeno.
La marcha ha sido convocada por el colectivo No G7, integrado por más de 60 asociaciones, sindicatos y grupos de izquierda. Tras infructuosas negociaciones entre Suiza y Francia, las autoridades de Ginebra avaladas por el Gobierno central, han terminado autorizando la manifestación, aduciendo aceptando acoger la manifestación que debe garantizarse la libertad de expresión y el derecho a manifestarse de la gente.
Las autoridades han impuesto un recorrido limitado a la organización y han desplegado un fuerte dispositivo policial. Se han movilizado a 4000 militares para apoyar a las fuerzas policiales, y se ha cerrado 21 de sus 26 pasos de frontera con Francia para poder controlar las entradas.
La marcha, que ha coincidido con una movilización feminista por el día de la mujer, ha transcurrido de manera pacífica en los primeros compases. No obstante, grupos violentos han causado destrozos, con el lanzamiento de artefactos pirotécnicos y la quema de un Tesla. La Policía ha lanzado gases lacrimógenos contra los manifestantes.
Algunos manifestantes han arrojado piedras contra un edificio de telecomunicaciones de la ONU y han lanzado bengalas mientras la policía intentaba dispersarlos de la sede de la ONU.
En declaraciones a Reuters, una manifestante se ha mostrado indignada por la fuerte presencia policial. "Esto es un intento de asustar a los manifestantes, de intimidar a la gente y disuadirla de salir a protestar", ha declarado. Otra manifestante ha incidido en el carácter machista de la cumbre: "Los valores que representa el G7 son completamente misóginos y contribuyen a la desigualdad porque no existe absolutamente ninguna igualdad".