La tapa del reactor de la petroquímica voló tres kilómetros y mató a un hombre
Una chapa de hierro de una tonelada, posiblemente la tapa del reactor que explotó en una industria química de Tarragona, voló unos tres kilómetros, entró por la ventana de un edificio, ocasionó la caída del suelo de un piso y la del techo del de abajo y mató al hombre que vivía allí, una de las tres víctimas mortales de la explosión.
El alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, ha explicado hoy este "casi inverosímil" suceso como "hipótesis más probable" que manejan los técnicos para conocer la causa de la muerte del hombre de 59 años, que falleció en su casa del barrio tarraconense de Torreforta, situada a tres kilómetros del fatal suceso.
Los otros dos fallecidos eran operarios de la planta, que estaban trabajando en el momento de la explosión. Hay, además, siete heridos, uno muy grave.

Vista de la ventana (arriba a la izquierda) por dónde entró la chapa de hierro. Foto: EFE
El alcalde ha puntualizado que la chapa —de 1,22 metros de ancho, 1,65 de largo y tres centímetros de espesor— voló "en línea recta" unos tres kilómetros para "entrar por la ventana", al parecer abierta, del tercer piso del inmueble.