La inauguración oficial de la cárcel de Zubieta sella el compromiso con la reinserción frente al modelo de Martutene
El lehendakari Imanol Pradales y el ministro Fernando Grande-Marlaska han presidido la inauguración oficial de Zubieta, un acto donde se ha trasladado la placa en memoria de los tres funcionarios de prisiones asesinados por ETA.
El centro penitenciario de Zubieta ha sido inaugurado oficialmente este lunes, en un acto institucional que ha servido para reivindicar la función de integración y reinserción social de las nuevas instalaciones. Este enfoque estratégico contrasta con el de la antigua prisión de Martutene, construida en 1948 con la única finalidad de "custodia" de los reclusos.
El lehendakari, Imanol Pradales, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, han coincidido en señalar el firme compromiso de las instituciones con la rehabilitación de los internos dentro del actual sistema penitenciario vasco.
Además de la defensa de este nuevo modelo de gestión, las autoridades han tenido un emotivo recuerdo para los tres funcionarios de Martutene asesinados por la banda terrorista ETA: Ángel Mota, José Ramón Domínguez y Francisco Javier Gómez Elósegui. La memoria de los tres trabajadores se preservará en el nuevo complejo de Zubieta, a donde ha sido trasladada la placa homenaje desde la antigua prisión.
¿Cómo es el nuevo centro penitenciario?
La nueva cárcel cuenta con 400 plazas, 360 para hombres y 40 para mujeres, a las que hay que sumar las 75 que albergará el CIS (Centro de Inserción Social), un módulo independiente para situaciones de régimen abierto y otras modalidades en las que los reclusos pueden salir al exterior.
Situada en el polígono de Eskuzaitzeta, la prisión de Zubieta dispone en total de seis módulos residenciales, uno de ellos para mujeres, y contará además con una unidad para madres.