50 años de la masacre
Guardar
Quitar de mi lista

La ciudad de “curas y militares” que implosionó con el 3-M

Vitoria-Gasteiz era una ciudad nueva en marzo de 1976. En 20 años había triplicado su población y el movimiento obrero había cogido fuerza. El régimen se empeñó en reprimir aquella pulsión de cambio político y social.
Publicidad
18:00 - 20:00

Cuando el 3 de marzo de 1976 los disparos de la Policía desgarraron a la sociedad vasca, Vitoria-Gasteiz ya había dejado de ser la ciudad “de curas y militares” que dibujó el franquismo. El movimiento obrero había alcanzado para entonces una fuerza considerable y había sumado a sus reivindicaciones laborales una clara dimensión política. El régimen trató de sofocar aquella efervescencia, aunque terminó generando una contundente respuesta.

La hemeroteca es elocuente de la convulsión que se vivía aquellos días. Las páginas de la edición alavesa de El Correo aquel 3 de marzo, antes de la matanza de Zaramaga, reflejan una conflictividad laboral creciente en el conjunto de Euskal Herria. Conflicto en Altos Hornos, protestas en Pasaia, paro de profesores en Bizkaia… Y en Vitoria-Gasteiz, según recogía un breve artículo a pie de página, un nuevo retroceso en las negociaciones laborales, tras 54 días de conflicto laboral. Nada hacía presagiar lo que horas después se terminaría ocurriendo.

Como hoy, eran tiempos convulsos a nivel internacional. También entonces se practicaban redadas, y desde Washington llegaban noticias de una operación contra 108 personas. En Oriente Medio, el primer ministro israelí, Isaac Rabín, proponía un “pacto de no beligerancia con los árabes”. Y desde Brasil llegaban noticias de unos carnavales catastróficos en Río, con 83 muertes por agresiones o accidentes de tráfico.

Aquel 3 de marzo, los cines Astoria de Gasteiz anunciaban el “grandioso estreno” de La Naranja Mecánica, de Stanley Kubrick, y el primer pase de “la más sorprendente ópera rock”, Tommy. En las radios comerciales, sonaban los éxitos de ABBA, Bony M., Cecilia o Raphael… aunque también Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen, que acaban de publicar discos emblemáticos.

memorial víctimas 3 marzo Vitoria

El movimiento obrero explota en Vitoria-Gasteiz

La convulsa situación política y social que se vivía en Euskal Herria, sin embargo, quedaba más fielmente reflejada por las crudas letras de Errobi, Pantxoa eta Peio o Gontzal Mendibil y Xeberri. “Hi: herria, herriagatik gudari. Hi: langilea, langileagatik gudari”, cantaban Errobi en su disco homónimo, recién publicado.

“El movimiento obrero explota tarde en Vitoria-Gasteiz, a diferencia de lo que había ocurrido en Bizkaia, Gipuzkoa e incluso Navarra. Desde mediados de los 70, sin embargo, coge fuerza, y en aquel comienzo de 1976 muestra un dinamismo sorprendente, con una parte muy importante de la clase obrera vitoriana en huelga”, explica Jon Martínez Larrea, doctor en Historia y autor del libro 3 de Marzo. Huelga, masacre, memoria.

Las reivindicaciones sociales y laborales de los trabajadores vitorianos coinciden con un momento político particular. Franco había muerto apenas 100 días antes, y cundía la sensación de que todo estaba por hacer. Existía un anhelo de cambio y la expectativa de que podía abrirse un nuevo horizonte político y social.

Una ciudad nueva

Vitoria-Gasteiz era prácticamente una ciudad nueva. En apenas 20 años, entre mediados de los 50 y 1976, había triplicado su población, pasando de apenas 55.000 habitantes a más de 175.000. La pulsión de cambio político y social latía en la capital alavesa. Y en aquel comienzo de 1976 chocó con lo que quedaba de un régimen decadente que se resistía a desaparecer.

“La huelga muestra desde el principio un componente político, y se refleja en el rechazo al papel del sindicato vertical. Se ve un cariz rupturista, y una gran capacidad de movilización. El régimen opta por la represión y la violencia policial, un elemento presente en toda la Transición”, añade Martínez Larrea.

La represión

Aquel 3 de marzo era la tercera jornada de huelga convocada por el movimiento obrero, que desde primera hora de la mañana mostró capacidad para parar el cinturón industrial de la ciudad.

Las Fuerzas de Orden Público (FOP) reprimen con dureza las manifestaciones desde la mañana, y, ya por la tarde, ponen en su punto de mira la asamblea de trabajadores que se iba a celebrar en la iglesia de Zaramaga. “Al parecer en la iglesia de San Francisco es donde más gente hay. ¿Qué hacemos? Si hay gente ¡a por ellos!”, se escucha en la emisora policial.

La escalada represiva se vuelve brutal. “Hemos contribuido a la paliza más grande de la historia (…). Aquí ha habido una masacre”, señalan los agentes. El balance es conocido: cinco obreros muertos y medio centenar de heridos de bala. En las manifestaciones posteriores a la matanza las fuerzas policiales matan a otras tres personas.

La represión cambiaría para siempre la capital alavesa, según indica Martínez Larrea: “Es un antes y un después. Todo lo que surge ahí cristaliza en los años posteriores. Existe un hilo conductor que llega hasta hoy, alimentado en los 80 por un magma contracultural que llega de la mano de una nueva generación. Una ciudad que parecía muy tranquila y pacífica, alejada de los conflictos políticos, se transforma en muy poco tiempo”.

Te puede interesar

GRAFCAV7546. PAMPLONA, 20/08/2026.- La presidenta de Navarra, María Chivite, atiende a los periodistas durante su visita este jueves a las nuevas instalaciones del Centro de Rehabilitación Psicosocial Baztán, en el barrio pamplonés de San Jorge, donde ha querido destacar el compromiso del Gobierno de Navarra con la “recuperación e integración social de las personas con trastorno mental grave, mediante estrategias de apoyo comunitario, una red de centros de rehabilitación psicosocial y pisos integrados en la Comunidad en todo el territorio”. EFE/Villar López
18:00 - 20:00
EN DIRECTO
Hace  min.

Chivite pide "poner humanidad a la política" ante la situación de las personas menores que se encuentran en Ceuta sin acompañamiento

La presidenta de Navarra, María Chivite, ha pedido que se deje de "deshumanizar" la situación de los niños y niñas que se encuentran en Ceuta sin acompañamiento familiar. Tras recordar la "extrema vulnerabilidad" de los menores, Chivite ha reafirmado que Navarra cumplirá con sus obligaciones de acogida solidaria y ha apelado a que el resto de comunidades autónomas hagan lo propio ante las responsabilidades legales existentes.

18:00 - 20:00
EN DIRECTO
Hace  min.

La alcaldesa denuncia la “soledad” de Irun ante el tráfico fronterizo y el Gobierno Vasco señala a Francia

La situación en Irun ha provocado un cruce de reproches entre las instituciones después de los problemas de tráfico registrados durante la última semana. La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha reclamado una mayor implicación del Gobierno Vasco y de la Diputación Foral de Gipuzkoa, mientras que el viceconsejero de Seguridad, Ricardo Ituarte, ha defendido las gestiones realizadas por la Ertzaintza y ha señalado a las autoridades francesas como responsables de agilizar el tráfico en la frontera.

Cargar más
Publicidad
X