Reacciones a la nueva ley
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Ibone Bengoetxea: “El espíritu de esta ley es mayor seguridad jurídica sin mayores exigencias"

La vicelehendakari, PNV y EH Bildu ponen en valor el acuerdo para garantizar la seguridad jurídica del euskera, mientras que PSE, PP, Sumar y Vox cuestionan esta modificación legal.
La consejera Bengoetxea, junto al lehendakari, Imanol Pradales. Foto: Irekia

La modificación de la Ley de Empleo Público dirigida a garantizar la seguridad jurídica del euskera en la Administración ha dejado una catarata de reacciones. De un lado, el Gobierno Vasco, y tanto el PNV como el EH Bildu, que se ha abstenido, han mostrado su satisfacción por el acuerdo. De otro, los representantes del PSE, el PP, Sumar y Vox, así como CC.OO., han lamentado con diferentes argumentos esta modificación legal.

La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha valorado la aprobación de la modificación de la Ley de Empleo Público Vasco al considerar que permitirá dotar de "mayor estabilidad y garantías" a los procesos de acceso al empleo público. "El espíritu de esta ley es mayor seguridad jurídica sin mayores exigencias, y permite que el conocimiento de euskera se pueda acreditar tras obtener la plaza ", ha señalado.

Según ha explicado, la reforma responde a la necesidad de ofrecer una solución a la incertidumbre generada por diversas resoluciones judiciales que habían afectado a convocatorias públicas de empleo.

Bengoetxea ha asegurado que se trata de "una buena noticia" tanto para las administraciones públicas como para las miles de personas que aspiran a acceder a un puesto en el sector público.

Asimismo, ha señalado que la ley persigue un doble objetivo: “garantizar que los servicios públicos puedan prestarse en las dos lenguas oficiales” y asegurar que cualquier persona pueda “ejercer con todas las garantías su derecho a acceder al empleo público”.

Reacciones del PNV y EH Bildu

Por otro lado, Bengoetxea ha asegurado que la relación de los socios del Gobierno Vasco "no está tocada" y es "estupenda", a pesar de las diferencias ente PNV y PSE.

Desde el PNV, Markel Olano ha destacado el "valor cuantitativo" del acuerdo alcanzado con EH Bildu, que, a su juicio, refleja la voluntad popular, ya que ambas formaciones cuentan con prácticamente tres cuartas partes de la representación parlamentaria.

Olano ha subrayado que se trata de un pacto entre dos formaciones con "culturas políticas diferentes" que ha exigido un esfuerzo negociador y ha llevado al PNV a "salir de su zona de confort", en una referencia implícita a su socio de gobierno, el PSE-EE. Además, ha anunciado que a partir de ahora utilizará únicamente el euskera en sus intervenciones parlamentarias.

El portavoz parlamentario de EH Bildu, Pello Otxandiano, ha justificado la abstención de su grupo para facilitar el "desbloqueo" de la reforma y ha puesto en valor el "acuerdo político" alcanzado con el PNV.

A su juicio, "por primera vez en esta legislatura hemos superado la política de bloques", un paso que ha calificado de "importante" porque, según ha dicho, contribuye a mejorar la calidad democrática.

La respuesta de PSE, PP, Sumar y Vox

Por el contrario, el parlamentario del PSE-EE Pau Blasi ha considerado que serán "otros" quienes deban explicar por qué se han apartado de los "consensos y lealtades" que, desde la década de los ochenta, habían existido en torno al euskera y a la pluralidad de Euskadi.

Blasi ha advertido de que esos consensos "se están rompiendo" con propuestas que, en su opinión, "no responden a este país plural". Asimismo, ha defendido la actuación de su partido durante la negociación, asegurando que el PSE ha mantenido una posición "responsable y discreta" en defensa de una administración plural y "huyendo de los excesos". "Los insultos, las pancartas y las pintadas han venido de otro lado, no del nuestro", ha añadido.

Desde la oposición, el parlamentario del PP Santiago López ha denunciado que la norma deja fuera del acceso al empleo público a "cientos de miles de vascos" y ha defendido que el sector público "no necesita más euskera".

Por su parte, Jon Hernández (Sumar) ha lamentado que la reforma haya salido adelante sin consenso y gracias a "un apaño" entre PNV y EH Bildu que, a su juicio, "deroga de un plumazo" los acuerdos previos sobre normalización lingüística.

Mientras, desde Vox, su única parlamentaria, Amaya Martínez, ha afirmado que "hoy es un día triste" por lo que considera una "imposición del euskera".

También el sindicato CCOO ha criticado el acuerdo entre PNV y EH Bildu, al considerar que supone "la ruptura de los consensos lingüísticos" en Euskadi. El sindicato sostiene que ambas formaciones persiguen ampliar el número de perfiles lingüísticos exigidos en las administraciones, eliminando los índices de obligado cumplimiento y, con ello, los principios de progresividad y proporcionalidad. Además, ha advertido de que, lejos de aportar seguridad jurídica, la reforma "genera nuevos puntos problemáticos".

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