Sánchez acusa ante la ONU a los gobiernos "reaccionarios" de intentar desmantelar el orden multilateral
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido ante la Asamblea General de la ONU los principios del orden multilateral y ha criticado las políticas de varios gobiernos que, según ha denunciado, cuestionan las reglas internacionales, recortan la financiación de organismos internacionales y atacan la defensa de la paz, la igualdad y la sostenibilidad.
Sánchez ha pronunciado su discurso sin mencionar directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero ha dirigido buena parte de sus críticas a políticas impulsadas por su Administración y por otros gobiernos que ha calificado de "reaccionarios".
"Subo a esta tribuna con un solo objetivo, defender aquello que muchos están intentando destruir", ha afirmado al inicio de su intervención. El presidente del Gobierno español ha señalado que pretende reivindicar los principios que inspiraron la creación de Naciones Unidas y que, a su juicio, "varios gobiernos aquí presentes desprecian y pretenden desmantelar".
Críticas a las políticas de Trump sin mencionarle
Sánchez ha asegurado que el mundo ha cambiado "a peor" desde su primera intervención ante la Asamblea General hace ocho años y ha situado entre los principales problemas el retroceso de la apuesta por la paz, la sostenibilidad y la igualdad de oportunidades.
Según ha explicado, estos gobiernos comienzan cuestionando las reglas internacionales, después dejan de cumplirlas y reducen sus contribuciones a organismos como la ONU. Posteriormente, ha añadido, bloquean su capacidad de actuación para terminar argumentando que estas instituciones son "inútiles" y que se puede prescindir de ellas.
El presidente del Gobierno español ha descrito este proceso como un intento de "demolición planificado y coordinado", basado, a su juicio, en "el egoísmo, la ignorancia y la crueldad".
Ha advertido además de que estas fuerzas han llegado al poder en distintos lugares y las ha acusado de lanzar guerras ilegales, atacar a civiles, deteriorar el medio ambiente y "conspirar contra la ONU".
Pese a ello, Sánchez ha asegurado que mantiene la esperanza por la movilización de millones de personas en defensa de la paz, los derechos civiles y la naturaleza.
Reformar el Consejo de Seguridad y reforzar la CPI
El presidente del Gobierno español ha defendido también reformas en Naciones Unidas, entre ellas una modificación del Consejo de Seguridad para acabar con el derecho de veto de sus miembros permanentes. Sánchez ha reclamado que ningún país pueda ser "a la vez juez y parte", independientemente de su poder.
Asimismo, ha pedido reforzar organismos como la Corte Penal Internacional, para que puedan investigar, perseguir y sancionar a quienes vulneren las normas internacionales. También ha reclamado reconstruir la arquitectura internacional de desarme nuclear y establecer una regulación estricta para los "tecno-oligarcas".
Ante el próximo final del mandato del secretario general de la ONU, António Guterres, Sánchez ha vuelto a defender que el puesto sea ocupado por una mujer latinoamericana. En este contexto, ha reivindicado el feminismo como una de las principales fuerzas de progreso del mundo.
Defensa de la posición española sobre Ucrania y Gaza
Sánchez ha recordado que España se ha opuesto a las guerras de agresión de los últimos años, citando Ucrania, Líbano e Irán, y ha defendido la decisión de no elevar el gasto militar hasta el 5 % del PIB, una posición que ha provocado críticas de Trump.
También ha destacado que España ha impuesto un embargo de armas a Israel y ha condenado "sin matices el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando en Gaza".
En materia de cooperación internacional, ha señalado que España ha duplicado su inversión en ayuda al desarrollo, en contraste con la reducción de la ayuda mundial que ha atribuido a la "motosierra".
Sánchez ha concluido asegurando que España no pretende elegir "el camino más fácil", sino "el camino más justo", y ha respondido a quienes, según ha afirmado, pretenden que el país se acobarde o se rinda: "Se equivocan y no nos vamos a callar".
El presidente del Gobierno español ha cerrado su intervención apelando a la responsabilidad con las próximas generaciones y defendiendo el objetivo de legarles "un mundo más pacífico, más sostenible y más justo".