Tubos Reunidos plantea despedir a 301 trabajadores de sus plantas de Amurrio y Trápaga
La empresa presenta al comité de empresa un plan de viabilidad que incluye la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio, salidas de personal y una reestructuración de la deuda para garantizar la continuidad del proyecto industrial.
Tubos Reunidos ha comunicado este lunes al comité de empresa la puesta en marcha de un plan de viabilidad que contempla un ERE para 301 personas en sus plantas de Amurrio (Álava) y Valle de Trápaga (Bizkaia). De ellas, 87 son trabajadores eventuales y 214 personal fijo, según ha informado la compañía tras la primera reunión mantenida con la representación sindical.
La dirección ha explicado que el plan se apoya en tres ejes principales: diversificación comercial, reducción de costes y reestructuración de la deuda, con el objetivo de asegurar la continuidad de la actividad y recuperar la viabilidad económica a medio plazo.
Pérdidas y presión financiera
El anuncio llega tras el cierre provisional del ejercicio 2025, en el que Tubos Reunidos registró unas pérdidas de 71,3 millones de euros y un ebitda negativo de 22,8 millones. Durante el último año, la deuda financiera neta aumentó de 234,3 a 263,2 millones de euros, pese a que desde julio de 2021 el grupo ha logrado una reducción global de la deuda bruta de 160 millones de euros.
La empresa deberá afrontar en 2028 el vencimiento de su actual programa de deuda, lo que hace necesaria, según la dirección, una reestructuración financiera paralela al ajuste industrial y laboral.
Cierre de la acería de Amurrio y salidas de personal
Dentro del apartado de reducción de costes, el plan contempla la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio, la externalización de la elaboración de palanquilla y lingote y salidas de personal vinculadas al proceso productivo y a otras áreas afectadas de forma indirecta.
La empresa ha señalado que la paralización de la acería responde a la falta de actividad suficiente por la caída de pedidos, lo que ha disparado los costes de producción y hace inviable su funcionamiento en las actuales condiciones. El proceso del ERE, según la compañía, se quiere realizar de forma progresiva y no traumática, mientras se inicia la búsqueda de proveedores competitivos.
Golpe del mercado estadounidense
La situación de Tubos Reunidos está marcada por el deterioro del mercado internacional. En 2023 y 2024, Estados Unidos representó cerca del 50 % de la facturación de la empresa. La eliminación de cuotas y exenciones en marzo, junto con el incremento de los aranceles al acero hasta el 50 % en junio, provocó una caída significativa de los pedidos procedentes de ese mercado.
Aunque la compañía intensificó su actividad comercial en Canadá, Alemania, India y Oriente Medio, la introducción de nuevos aranceles y la ralentización de proyectos a nivel global han limitado la entrada de nuevos pedidos, sin capacidad para compensar el volumen perdido en Estados Unidos.
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