La tensión en el estrecho de Ormuz dispara el crudo y paraliza rutas marítimas y aéreas
La escalada de tensión en el estrecho de Ormuz empieza a tener un impacto económico global, con el encarecimiento del crudo y graves alteraciones en el transporte marítimo y aéreo.
Por un lado, el precio del barril de Brent ha subido un 6% en las últimas horas y se sitúa en 77 dólares, aunque desde el sábado ha llegado a rozar los 80. Los analistas advierten de que, si continúan los ataques, podría alcanzar los 100 dólares, en un contexto en el que el 20% del petróleo mundial transita por esta vía estratégica.
La situación en el tráfico marítimo se ha deteriorado rápidamente. Al menos cuatro petroleros han sido atacados, lo que ha llevado a grandes compañías como Maersk o Mediterranean Shipping Company a suspender temporalmente su actividad en la zona. A estas decisiones se han sumado navieras japonesas, mientras que la compañía Mitsui O.S.K. Lines asegura que Irán ha prohibido el tránsito por el estrecho, extremo que el Gobierno de Japón no ha confirmado por el momento.
En paralelo, el tráfico aéreo también se ha visto gravemente afectado, con 110 vuelos cancelados solo en las últimas horas. El mayor impacto se ha registrado en Dubái, donde se ha cancelado el 98% de las operaciones, seguido de Doha y Abu Dabi. En total, más de 3.000 vuelos han sido suspendidos desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo.
Otra consecuencia directa de la crisis es la paralización de los mercados financieros en Emiratos Árabes Unidos. Las autoridades han suspendido las operaciones en las bolsas de Abu Dabi y Dubái al menos durante este lunes y martes, en un intento de contener la volatilidad.
Pese a la gravedad de la situación, desde Japón aseguran que, por ahora, no se han detectado problemas de suministro, aunque reconocen que siguen de cerca la evolución del conflicto en una región clave para sus importaciones energéticas.