El Gobierno Vasco no considera “factible ni seguro” controlar el tráfico en Oiartzun, tal y como ha pedido Irun
La alcaldesa Cristina Laborda ha reclamado “medidas excepcionales”, ante la previsión de que se repitan las retenciones en la vuelta de vacaciones. Sin embargo, la Ertzaintza considera que establecer controles provocaría más retenciones y pondría en peligro a agentes y usuarios.
El departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha analizado junto a la Ertzaintza la propuesta realizada por el Ayuntamiento de Irun de realizar controles en Oiartzun a fin de evitar el tráfico en los centros urbanos durante la operación de retorno. Sin embargo, ha declinado la propuesta al no considerar que estas medidas sean factibles ni seguras. Según ha explicado el Gobierno Vasco en una nota, realizar un cribado en una salida de una vía rápida provocaría "más retenciones, pondría en peligro a las y los agentes y a las personas usuarias de la vía".
El pasado jueves, 13 de agosto, fue un día muy complicado para el tráfico en la muga entre Gipuzkoa y Lapurdi. En la AP-8, en sentido Baiona, se registraron colas de hasta 13 kilómetros. Muchos conductores decidieron evitar las retenciones por vías secundarias y al final se colapsó la red viaria urbana de Irun, Errenteria y Oiartzun.
A raíz de ello, la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha pedido, por un a parte, que se anticipe la "operación retorno". A ello se ha sumado la solicitud de este martes de realizar controles excepcionales para evitar que los vehículos atrapados en las retenciones de la frontera "busquen recorridos alternativos por caminos rurales que terminan llevando el tráfico hasta nuestra ciudad".
Laborda ha señalado que estos controles supondrían una "medida clave" para impedir que los vehículos que no pueden avanzar por las vías principales busquen itinerarios alternativos, sugeridos ya por los navegadores de los vehículos, y trasladen así el problema a las calles de la localidad.
Seguridad ha respondido que “las consecuencias de ello serían más perjudiciales que beneficiosas”. Ha explicado que los cribados se deben realizar en una zona que “sea visible, no estar en un cambio de rasante (disminuye la visibilidad) y no estar en las inmediaciones de un cruce” y que las salidas de Oiartzun no tienen estas características. “De hacerlo se generarían más retenciones complicadas de gestionar y un peligro real”, ha dicho.
La Ertzaintza también ha descartado la posibilidad de realizar un cribado a la salida de la autopista en la Rotonda de la GI-2132, por los inconvenientes técnicos de la zona.
Tras el análisis realizado, la Ertzaintza considera que la mejor opción para aligerar el tráfico en la muga, y por tanto en Irun, es que las autoridades francesas se impliquen y pongan todos los medios necesarios para evitar retenciones en los peajes de la muga.