Irán abre el paso a petroleros en Ormuz mientras EE.UU. sopesa una incursión terrestre e Israel amplía su presencia en el sur del Líbano
El presidente de Donald Trump ha asegurado que Irán permitirá el paso de 20 petroleros por el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial. Trump interpreta la decisión como un gesto hacia Estados Unidos en medio de un conflicto que ha elevado la tensión en la región.
El mandatario estadounidense ha calificado la medida como un “regalo” y una señal de respeto, insistiendo en que las negociaciones con Teherán avanzan y podrían desembocar en un acuerdo en breve. No obstante, la apertura del tránsito marítimo convive con un notable incremento de la presión militar estadounidense.
Posible incursión terrestre
Washington ha elevado su presencia en Oriente Medio hasta superar los 50.000 efectivos, unos 10.000 más de lo habitual, según informaciones publicadas por The New York Times. Este refuerzo incluye tropas terrestres, unidades navales y medios aéreos desplegados en distintos puntos estratégicos de la región.
Además, el envío reciente de miles de marines y personal de la Marina, junto con buques de asalto anfibio, ha reforzado las capacidades operativas estadounidenses. Entre ellos destaca el despliegue del USS Tripoli, con unos 3.500 efectivos adicionales y apoyo aéreo y táctico.
En este contexto, The Washington Post informó de que el Pentágono estudia una posible incursión terrestre en Irán. La operación no sería una invasión a gran escala, sino una serie de acciones limitadas que combinarían fuerzas especiales y tropas convencionales durante varias semanas.
Pese a su carácter acotado, este tipo de intervención implicaría riesgos elevados, desde ataques con drones y misiles hasta combates sobre el terreno. Las autoridades iraníes han denunciado que Estados Unidos mantiene un doble discurso, al negociar públicamente mientras prepara un posible ataque.
Israel en el Líbano
Mientras tanto, en el frente norte de Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu anunció la ampliación de la zona de seguridad en el sur del Líbano. La medida supone un paso más en la presencia militar israelí en territorio vecino.
Netanyahu aseguró que el objetivo es neutralizar amenazas y alejar ataques contra su país, en particular el lanzamiento de misiles antitanque. La decisión apunta a un endurecimiento de la estrategia israelí y a una posible intensificación de la tensión en la frontera libanesa.