Las instituciones trasladan al comité de Tubos Reunidos que la clave es reestructurar la deuda
Los comités de empresa de Tubos Reunidos de Amurrio y Valle de Trápaga se han reunido esta mañana en Lakua con responsables de Gobierno Vasco y la Diputación de Álava para pedir su implicación en la búsqueda de una solución a la actual situación de la compañía tras el anuncio de 301 despidos.
La reunión convocada para este viernes entre los comités de empresa de Tubos Reunidos de Amurrio y Valle de Trápaga y los responsables de Gobierno Vasco, la Diputación de Álava y los ayuntamiento ha terminado con el compromiso de seguir trabajando en la búsqueda de una solución a la actual situación de la compañía tras el anuncio de 301 despidos. Desde las instituciones, han subrayado la necesidad de reestructurar la deuda de Tubos Reunios.
Andrés García, presidente del comité de Tubos Reunidos de Amurrio, ha valorado la "disposición" para ayudar por parte de las instituciones y ha destacado el inicio de conversaciones para una posible reestructuración de la deuda con la SEPI, aunque en la reunión no les han dado más detalles al respecto.
Desde el comité, han preguntado si el ERE es una medida "necesaria" para garantizar la viabilidad de la planta, pero los representantes institucionales no se han pronunciado y se han limitado a responder que el "primer objetivo" es reestructurar la deuda.
El Gobierno Vasco a través de una nota ha mostrado su "disposición a apoyar un proyecto industrial sólido de futuro" para Tubos Reunidos pero ha recalcado que la viabilidad de la empresa "depende" de que esta pueda reestructurar su deuda.
El ejecutivo ha dado a conocer que mantuvo ayer conversaciones con el Ministerio de Industria para explorar esa reestructuración y vio "buena disposición del Gobierno español para encontrar una solución al problema de la deuda y hacer así viable a Tubos Reunidos".
Durante la reunión, el Gobierno Vasco ha trasladado a los trabajadores que está dispuesto a aceptar a una reestructuración de los 16 millones que le debe Tubos Reunidos, "siempre de la mano de otros acreedores y haciendo un esfuerzo proporcional".
También se ha ofrecido a acompañar a inversores privados que puedan garantizar un proyecto industrial sólido en esta compañía, aunque han advertido de que "con el nivel de deuda actual es muy improbable encontrar inversores privados dispuestos a apostar por Tubos Reunidos".
Instituciones y comité mantendrán una nuevo reunión, aún sin fecha. Sí está confirmada la cita entre la dirección y los trabajadores para el próximo 17 de febrero.
Concentración
Coincidiendo con la celebración de esta reunión, la plantilla se ha concentrado en el exterior de la sede del Gobierno Vasco en Lakua.
Esta cita se ha producido después de que este pasado lunes la empresa comunicara al comité un ERE que afectará a 301 trabajadores de las plantas del Valle de Trápaga y Amurrio, siendo la alavesa la fábrica más afectada con 274 de los despidos previstos y donde, además, se va a cesar la actividad de la acería.
Paros en la planta del Valle de Trápaga
ESK y LAB han anunciado que convocan en minoría movilizaciones para la plantilla de Tubos Reunidos del Valle de Trápaga, donde no se habían convocado hasta ahora, a diferencia de Amurrio, donde están previstos en total seis paros de 24 horas y otros ocho de 4 horas.
En concreto, han convocado huelgas de 24 horas para los días 17, 23 y 26 de febrero y para el 4 y 9 de marzo, las mismas fechas de paros convocadas en Amurrio. Los paros coinciden con las reuniones de la mesa de negociación planteadas para negociar el ERE.
LAB y ESK han añadido que la unidad de acción "no es solo un deseo", sino que es una "necesidad estratégica" para que su voz "llegue con fuerza a la mesa de negociación".
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